Para Leer

La patria como metáfora

Es difícil pensar en El Salvador sin el azul de su bandera, sin la algarabía de septiembre, mes de la Independencia. La explosión de colores, de sensaciones, de bullicio en las calles, los desfiles interminables, todo se nos viene de golpe a la memoria si la vida puso distancias entre el terruño y nosotros. No importa dónde estemos, tan lejos o tan cerca, el mes cívico nos devuelve un país. Y hoy es septiembre. Pero esa patria en la memoria también la construye para nosotros la poesía de Roque Dalton (1935-1975), uno de los más grandes escritores nacionales. Su poesía habla como nosotros, siente como los salvadoreños. Y aunque nos retrata un El Salvador de hace décadas, nos seguimos reflejando en sus palabras casi de la misma manera. Así lo describe parte del prólogo de los editores en la nueva selección poética de Dalton publicada este año 2018: País mío vení… “El país que Roque describe en estas páginas, con su magistral poesía, es el de los gobiernos militares, de la oligarquía cafetalera, de los expatriados, de los presos políticos en cárceles conocidas y clandestinas; el país de los asesinados por oponerse a un régimen político, económico y social injusto. Un país que en definitiva tenía que pasar por un estallido social que desembocó en una de las más violentas guerras del siglo pasado en el continente americano. El país que recuerdan los salvadoreños que se fueron a otras tierras y del que seguramente le cuentan a sus hijos”. Un país como un libro que nos hace reír y llorar, una tierra que nos debe su calor y que al mismo tiempo le debemos el amor y la vida. Por eso País mío vení es único, porque nos ofrece una pieza de nosotros mismos, un libro con una nación propia, acaso el trozo de mundo que nos importa. Jorge Luis Borges, el recordado escritor argentino, dijo que "el corazón es una metáfora". Roque fue más allá, hizo de un país una metáfora que late en el pecho. Y septiembre es el mes cuando florece.